Álava, finales del siglo XIX. Mientras la Tercera Guerra Carlista toca a su fin y el territorio intenta recuperar una frágil normalidad, una serie de mujeres aparecen brutalmente estranguladas, sembrando el miedo y la desconfianza en toda la región. Los rumores se extienden y el terror se instala en pueblos y caminos, donde nadie parece sentirse a salvo. Ángela Berrosteguieta, hermana de una de las víctimas, llega decidida a buscar justicia y a señalar a un sospechoso: Juan Díaz de Garayo. Convencida de su culpabilidad pese al silencio, la indiferencia y la desconfianza que la rodean, Ángela inicia su propia investigación, enfrentándose a una sociedad marcada por la violencia, el machismo y las heridas aún abiertas de la guerra. A medida que profundiza en el caso, se verá obligada a desafiar prejuicios, lidiar con autoridades reticentes y adentrarse en los rincones más oscuros de una comunidad que prefiere mirar hacia otro lado. Su obsesión por la verdad la conducirá hasta el origen de un horror que pasará a la historia: el del llamado Sacamantecas, considerado el primer asesino en serie documentado en España.