Ha pasado un año desde que Myne despertó en un mundo desconocido. Aunque ama los libros, conseguir uno es imposible e incluso leer está fuera de su alcance. Tras fracasar una y otra vez en sus intentos por dejar palabras por escrito, Myne no se rinde: gana dinero, lucha contra el «devorador de almas» y, con la ayuda de Lutz, por fin empieza a preparar papel. De esta forma, comienza su andadura hacia los libros.